Anna “Taller Recibiendo la vida”

Cierto que el fin de semana fue intenso…y también bonito…

Mi experiencia del domingo por la tarde fue calma. Después de la revuelta de la mañana me sentía muy cansada y que no podía con otra removida más así que me puse a respirar deseando un poquito de paz pero a la vez abierta a lo que viniera. Y vino paz…Sensaciones y recuerdos que no lograba situar o entender en ese momento… Y me fue bien hablarlo con mi pareja camino a casa. Al explicarle un poquito mis experiencias del domingo me di cuenta que esos recuerdos y sensaciones me mostraban la relación que he tenido con mis padres: lo q me han dado pero no he aceptado x creer no merecerlo, lo q he necesitado de ellos y no he tenido, lo q me quieren aunque a veces me cueste entender…y que estoy enfadada con mi madre porque no estuve al nacer yo.

Estuvo cuando nacieron mis 4 hermanos porque para recibirme a mi decidió q no podía estar. Entiendo desde mi yo adulta que fue un acto de amor porque quería recibirme descansada y acogerme bien y realmente creo q debía ser así y q probablemente se lo pedí yo (porque sino se perdería el parto cuando ya sabía perfectamente lo que era). Pero mi yo niña no lo entiende y está enfadada y dolida. Legitimarle que se sienta así le da paz y después de haberle negado durante años su soledad y su vacío necesito reconocerla y mimarla un poco. Seguramente en el futuro perdonare a mi madre y espero mejorar mi relación con ella (q ahora empiezo a entender porque es lejana y fría) porque o ahora necesito permitirme sentir lo q siento y eso me da paz.
Por otro lado, en la meditación para conecta con nuestra misión aquí me salió q había venido para amar y enseñar a amar…y quizás mis primeras experiencias me ayudan a empatizar con las mujeres con quienes trabajo y me abren a la posibilidad de amar incondicionalmente. Y mi mama seguro me ayudara a ello pues nos escogimos para aprender a amar sin retener. Y soltar ese primer enfado para amarnos va ser seguro un paso importante…