Es difícil explicar con palabras lo que esta experiencia ha significado para mí. Quizá porque no es algo que se puede entender con la mente o con lo que expresan las palabras. Hay que vivirlo para sentirlo con el corazón. Desde ahí es donde se gestan los regalos de un renacimiento. El corazón nos premia el valor de ir detrás de todas esas memorias que si bien duele traerlas al frente, al final se convierten en piedras preciosas de un valor incalculable. Pocas herramientas han removido tanto en mí.

Ha sido traspasar una puerta que me llevó hacía una nueva perspectiva de mi historia. No fue sencillo abandonarme al miedo que sentí hacia lo desconocido pero estoy feliz de haberme atrevido porque cuando estaba frente a ese temor se transformó en amor.

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Elsa Hernández “Taller Recibiendo la vida”